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    February 20

    Algo de historia del Rock Nac.. y.. Aun Falta..

     

     

    Brevísima historia del rock argentino


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    La Cofradía de incunables | Rock.com.ar | Dos Potencias/Rebelde


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    El rock llegó a la Argentina en la década del 50, como reflejo de una explosión musical que se expandía por el mundo. Pero ese furor ágil, rebelde y descontraído, llegaría solo como una nueva música de moda.

    El verdadero rock argentino tardaría una década más en nacer. El panorama musical de la Argentina estaba gobernado por cantantes románticos. Por ese entonces el bolero todavía cubría un lugar importante en las pistas de baile y, obviamente, el tango y el folklore eran herencias respetadas de otros tiempos.

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                               Elvis   Presley    1957
     
     
                            
         
     
                          
     
     

       La influencia de Elvis Presley, Bill Halley & The Comets y otros despertó en los artistas argentinos las ganas de rockear. Ya en los '60 y con la incorporación del twist de la mano de Chubby Checker, el género ganó más adeptos entre cantantes y músicos locales. Con Los Beatles a la cabeza las escalas comenzaron a alterarse. En la Argentina, programas televisivos como "Ritmo y Juventud" y "El Club Del Clan" proclamaba la llegada de la nueva ola musical. Palito Ortega, Johny Tedesco, Jolly Land, Violeta Rivas, Nicky Jones, Chico Novarro, Lalo Fransen y varios más asumieron la vanguardia juvenil del momento, pero el cambio no pasaría por ellos. Un grupo no numeroso de jóvenes rebeldes e inquietos asumió una nueva filosofía de vida que a partir del rock se extendería por el mundo.

    Las pautas eran distintas y opuestas a lo establecido. Las premisas de los rockeros argentinos se apoyaban en nuevos conceptos éticos y estéticos. La idea consistía en tomar el nuevo mensaje musical y cantar en castellano los sentimientos y vivencias de quienes no estaban de acuerdo con el modelo aceptado socialmente. Como reflejo de la beatlemanía los pelos largos comenzaron a aparecer y la imagen externa sufrió cambios notables. Pero el gran cambio no pasaba simplemente por el aspecto: en bares, plazas, pensiones y otros puntos de encuentro, el rock en castellano comenzaba a ser realidad. Allí estaban Javier Martinez, Miguel Abuelo, Tanguito, Pajarito Zaguri y otros que, sin ser músicos, también compartían la flamante filosofía.

    Las primeras épocas fueron realmente duras: carentes de medios, perseguidos por la policía, ignorados por los productores, incomprendidos por la prensa y el resto de los jóvenes, su radio de acción se vio circunscripto a unos escasos puntos de reunión.

    Primera Década (1967-1977). En 1965 llegaron a Buenos Aires Los Gatos Salvajes, un grupo rosarino que si bien ingresó en un circuito menos bohemio y más comercial, se sumó a la consigna casi utópica de cantar rock en castellano. Desde Uruguay llegaron Los Shakers, de los hermanos Fattorusso, excelentes músicos que cantaban en inglés, y poco a poco todos comenzaron a converger en Pasarotus, un boliche de jazz en Pueyrredón al 1700 que cambió su denominación por La Cueva, un lugar que, junto a La Perla de Once, Plaza Francia, el Instituto Di Tella y algunos otros pocos sitios marginales o casi desconocidos, fueron centros de reunión del incipiente movimiento. Los primeros en grabar fueron Los Beatniks, quienes en junio de 1966 lanzaron a la calle su primer simple "Rebelde". Vendieron solo

    El exilio también alcanzó a algunos integrantes de Crucis y posteriormente a León Gieco. Cuando la fiebre del fútbol mundial taponaba cualquier intento musical, un nuevo fenómeno daba sus primeros pasos coincidiendo con una supuesta muerte del rock propagada por cierta prensa: Serú Giran. Cambió las cosas, rescató la energía, el encanto de la canción, el fiel reflejo de una realidad agobiante y la participación del público en los recitales. La reunión de Almendra contribuyó al replanteo de las estructuras musicales. Y el rock recuperó gran parte de su público. Esta fue un buen negocio y sin darse cuenta el rock cayó en un período de "revival" que abrió nuevamente el panorama.

    Muchos renombres engrosaron la lista de los reaparecidos: Manal, Moris, Espíritu, El Reloj, Pedro y Pablo. Estos últimos fueron fundamentales en la nueva tendencia que se impondría poco tiempo después: la canción contestataria. Ya comenzaban a aparecer los nombres que marcarían los años '80. Por un lado Pappo despedía a Pappo’s Blues y presentaría en sociedad Riff. Por el otro, se formaban bandas como Dulces 16 y Virus, que comienzan a remar desde La Plata, lugar que albergaba a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Manal se volvió a juntar. Serú Giran hace un recital gratuito en La Rural al que acuden 60.000 personas. Raúl Porchetto alcanza un pico de popularidad con Metegol, al igual que La Banda, grupo de Rúben Rada.

    La peor represión de la dictadura militar había pasado en 1981, y muchos músicos regresaron al país para júbilo de sus fans. Ellos fueron Litto Nebbia, Miguel Cantilo, Piero y Moris. No pocos se percataron del regreso de Miguel Abuelo, que primero conformó un trío y luego aumentó su banda hasta formar lo que sería los Abuelos de la Nada. El grupo Virus, liderado por Federico Moura, tocaba New-Wave que todavía no era muy valorizado por los músicos. Tuvieron que vivir eso en carne propia cuando se presentaron en "Prima Rock" en Ezeiza para mostrar en sociedad su gran trabajo "Wadu-Wadu" y los bombardearon con proyectiles. En marzo Serú Giran se separa porque Pedro Aznar decide profundizar sus estudios de música en Berklee. Otros músico que destacaba en la escena del momento era Alejandro Lerner.

    En 1982 dos hechos marcaban la historia del rock en Argentina. Por un lado, la guerra de Malvinas, que provocó la inmediata censura de la música en inglés, logrando que el rock argentino consiguiera el espacio que reclamaba y merecía desde hacía mucho tiempo. Juan Carlos Baglietto fue la sorpresa de 1982, abriéndoles las puertas a músicos del interior postergados hasta el momento por el pulpo porteño.

    El rosarino y su banda -en la que estaban Fito Paez, Silvina Garré y Rúben Goldín- bajaron a Buenos Aires y grabaron Tiempos Difíciles, un disco que los pondría en boca de todos.

     

     El famoso y polémico Festival de la Solidaridad Latinoamericana confirmó el alcance del Rock... 

     

             Pappo...    "Y, LOS RATONES PARANOICOS

        

     rOCK DEL PEDAZO..

          

     

    Primera Década (1967-1977). En 1965 llegaron a Buenos Aires Los Gatos Salvajes, un grupo rosarino que si bien ingresó en un circuito menos bohemio y más comercial, se sumó a la consigna casi utópica de cantar rock en castellano. Desde Uruguay llegaron Los Shakers, de los hermanos Fattorusso, excelentes músicos que cantaban en inglés, y poco a poco todos comenzaron a converger en Pasarotus, un boliche de jazz en Pueyrredón al 1700 que cambió su denominación por La Cueva, un lugar que, junto a La Perla de Once, Plaza Francia, el Instituto Di Tella y algunos otros pocos sitios marginales o casi desconocidos, fueron centros de reunión del incipiente movimiento. Los primeros en grabar fueron Los Beatniks, quienes en junio de 1966 lanzaron a la calle su primer simple "Rebelde". Vendieron solo 200 copias.


    La Razón, 06/10/70, detienen a Tanguito
     

    En 1967 Litto Nebbia y Los Gatos dieron la primer estocada: su disco simple debut, La Balsa-Ayer nomás, vendió nada menos que 200.000 copias. El rock argentino tenía su primer éxito masivo y el movimiento cobraba fuerza. Comenzaron los festivales, los productores prestaron mayor atención al fenómeno, apareció la revista "Pinap", la legión de jóvenes se engrosó considerablemente y nuevos músicos se atrevieron a mostrar lo suyo.

    Con la aparición de Manal y Almendra, junto con Los Gatos, el rock tenía su trilogía esencial, y aquellos tibios intentos de Los Beatniks, Los Abuelos de la Nada y otros comenzaban a dar sus frutos. La década del '70 recibió al rock como movimiento en pleno desarrollo. Ya no sólo estaba Almendra, Manal y Los Gatos. Nuevas bandas y solistas se sumaban al género, cada uno con sus propias ideas, sueños y convicciones: Vox Dei, Arco Iris, Pedro y Pablo, La Barra de Chocolate, Pappo’s Blues, La Pesada del Rock and Roll y muchos otros. Por entonces, el incipiente rock argentino era denominado "Música Beat".

    Pero el rock iba más allá del éxito momentáneo con estribillos pegadizos. En Belgrano surgió Almendra, con Spinetta a la cabeza. En Caballito, de la unión de Charly García y Nito Mestre se forma Sui Generis. Miguel Peralta, cantante folklórico, se asomó un día por La Cueva y aceptó como desafío y a modo de repudio cantar Vidala del angelito. Lo aplaudieron a rabiar. Muy pronto se haría llamar Miguel Abuelo. El grupo conformado por Gabis, Martinez y Medina tocaba Blues y se llamaba Manal. Miguel Abuelo junto con Los Abuelos de la Nada, logró un contrató con la CBS.
     
    Almendra tuvo mejor suerte y su tercer simple se convirtió en un éxito: Tema de Pototo. Luego Muchacha ojos de papel se convertiría en otro gran clásico del rock nacional. Un grupo de Quilmes llamado Vox Dei venía pisando fuerte. Su primer simple, Azúcar amarga, dejó claro su enorme potencial. Los festivales comienzaron a ponerse de moda. El primer concierto masivo fue el Festival Pinap, organizado por la revista del mismo nombre. 12.000 personas llegaron al lugar para ver los shows de Almendra, Manal y otros grupos de barrio. En 1969, se separan Los Gatos momentáneamente y volvieron a reunirse con Pappo reemplazando a Galiffi. Se volcaron a un estilo más rockero hasta que se disolvieron definitivamente a fin de año. Pappo forma Pappo’s Blues, hoy una leyenda. La relación de los de Almendra se desgastó y terminaron separándose. Manal grabó un disco brillante, pero el sello comenzó a zozobrar financieramente y Manal se separó.
     

     

    CHARLY GARCIA (CONFESIONES DE INVIERNO)    Charly


     


     


     


     


     

     

     


     

     


     

     


     

    La Cofradía de la Flor Solar fue el primer grupo en intentar un modo de vida comunitario. Aparecieron en 1969, grabaron en 1971 y apoyaron a otro dúo que venía trabajando desde hace tiempo: Pedro y Pablo, es decir Miguel Cantilo y Jorge Durietz. En 1971 Vox Dei dejó grabada la primer obra conceptual: La Biblia. Los medios de difusión seguían vedados para la gran mayoría de los rockeros.

    En febrero de 1970 apareció la revista "Pelo" con los objetivos de apoyar a los progresivos y diferenciarlos de los complacientes, pero eso no bastaba para apuntar a un movimiento que cada vez contaba con mayor cantidad de artistas y recitales. Los festivales B.A. Rock -organizados por "Pelo"- congregaban multitudes, pero los medios de comunicación tergiversaban los acontecimientos y las posibilidades de trascendencia masiva no eran muchas.

    En el período 72-73 se produjo un sub-movimiento que, resistido en un principio por los propios rockeros, logró finalmente allanar el camino de la masividad: el rock acústico. Color humano, Pescado Rabioso, Aquelarre, Vox Dei, Arco Iris, Alma y Vida, Moris, Litto Nebbia, Billy Bond y La Pesada del Rock And Roll, Pappo’s Blues y algunos pocos más, eran los nombres importantes del panorama, pero la aparición del rock acústico de la mano de León Gieco, Raúl Porchetto, Miguel y Eugenio y Sui Generis modificó las estructuras musicales y amplió el horizonte.

    Ya no se necesitaban instrumentos eléctricos para comunicar el mensaje del rock. En el auditorio Kraft de la calle Florida se produjo un "acústicazo" de entrecasa. León Gieco, Raúl Porchetto y Sui Generis brindaron dos shows sorpresivos bajo el nombre de Porsuigieco. La violencia ya era pan de todos los días en Argentina, y se trasladó también al rock. Primero fue la muerte de José Alberto Iglesias, Tanguito, quien terminó su vida bajo las ruedas de un tren en Palermo.

    Los grupos más populares del '75 fueron Aquelarre, Invisible y Sui Generis que con "Confesiones de Invierno" consolidó su prestigió y pegó el estirón con "Pequeñas anécdotas sobre las instituciones". Ese disco fue censurado por ser una sátira sobre la vida política del país. Tuvieron que dejar fuera dos temas, "Juan represión" y "Botas locas", y pulir otros tres temas. Un grupo similar a Sui Generis fue Vivencia, quienes lograron el éxito con el tema "En mi cuarto". Otro dúo acústico fue Pastoral, y su momento llegaría con su segundo disco, "El Hospicio". Ya en 1975, Sui Generis era el número indiscutido del rock argentino y su separación a fines de ese año congregó una verdadera multitud en el estadio Luna Park.

    El 24 de marzo de 1976, la presidente Isabel Perón es derrocada por un golpe militar, y el nuevo gobierno ajustaría las clavijas en el rock que, como movimiento joven, pasó automáticamente a ser considerado sospechoso. Con la separación de Sui Generis tres nuevas agrupaciones surgieron y captaron la adhesión de un amplio sector de audiencia: Los Desconocidos de Siempre (Nito Mestre), La Máquina de Hacer Pájaros (Charly Garcia) y Polífemo (David Lebón).

    Muchos de los pioneros del rock argentino habían emigrado al exterior en busca de nuevos horizontes. Ya no estaban Edelmiro Molinari, Miguel Abuelo, Miguel Cantilo, Aquelarre, Claudio Gabis, Javier Martinez y otros, pero Invisible, Gieco, Porchetto, Alas, Arco Iris, Soluna, Nebbia Trío, Espíritu, Crucis, El Reloj y muchos otros cubrían las necesidades de un público que seguía aumentando en número. 

     La detención..historia de Tanguito..asesinado, suicida??
     
     Hippies en Argentina!!

     

    Tanguito se volvió una figura de popularidad masiva 21 años después de su muerte, acontecida en el otoño de 1972. Pero lo que llegó de su historia y su leyenda, gracias al film Tango Feroz, megaéxito en la Argentina y en varios países hispanoparlantes en 1993, fueron apenas retazos de su vida agitada, turbulenta, algunas veces hermosa petambién triste y terriblemente dramática.

    La vida del verdadero Tanguito, la del negrito José Alberto Iglesias de Caseros, no fue nada fácil. Y de ese duro paso de apenas 26 años y unos meses por Buenos Aires, quedó el mito que sobrevivió al paso del tiempo. Pero por qué se instaló tan firmemente su figura en el inconsciente colectivo de una ciudad, mucho antes de que Marcelo Piñeyro reparara en su figura, es un misterio que seguramente nunca se podrá develar. Lo que sí puede hacerse, en todo caso, es una recorrida por su vida para hacer un intento de desentrañar qué misterios se conjugaron para crear una leyenda como pocas otras tiel rock argentino.

    En esta instancia aparecen datos por lo menos llamativos. Por ejemplo, que los hechos más trascendentes de su vida artística, que fueron finalmente los que lo hicieron perdurar, acontecieron en un lapso de menos de un año y medio. De diciembre de 1966 a abril de 1968 soplaron vientos a favor para su figura de morocho suburbial: en ese tiempo participó de un espectáculo en cierta forma antológico junto a varios de sus amigos músicos de La Cueva, compuso "La Balsa" con Litto Nebbia, vio cómo ese tema fue grabado y poco después se convirtió en un éxito de proporciones, ganó un buen dinero como autor, tuvo un papel protagónico en la irrupción en la ciudad de los hippies, actuó en la televisión, y consiguió grabar como solista y con producción por única vez en su vida. Todo, en sólo 15 meses. Entonces está claro que la gran incógnita de esta historia es cómo quedó tanto de tan poco.


    Todo el día me pregunto

    José Alberto Iglesias nació el 16 de setiembre de 1945 en San Martín, hijo de José Iglesias, vendedor ambulante de artículos de mercería en las ferias de Caseros y Santos Lugares, y Juana Correa, empleada doméstica y ama de casa. Tuvo una sola hermana, Carmen, cinco años menor que él.

    En la escuela no le fue bien. Terminó a duras penas el primario, desertó temprano del secundario y su intento de estudiar jardinería en la escuela del Jardín Botánico quedó en eso, en intento. Pero lo suyo no eran los libros sino la guitarra, el divague y el canto rolling stone, de canto rodado.

    La oportunidad le llegó en 1963, cuando consiguió convertirse en el grupo Los Dukers de Mataderos, que por entonces ya habían conseguido grabar en el sello Music Hall. Por entonces, sus amigos del barrio habían empezado a llamarlo Tanguito porque bailaba muy bien el rock'n'roll y le decían, en broma, "bailate algo, Tanguito".

    En medio de una intensa actividad con actuaciones en clubes de barrio, en las que llegó a compartir programaciones con Sandro y Los de Fuego, los Pick Ups y los Bobby Cats -conjunto en el que cantaba Giuliano Canterini (Billy Bond)- entre varios más, Tanguito debutó discográficamente como voz líder de Los Dukes en la primavera de 1963, con 18 años, grabando un tema de Palito Ortega y Dino Ramos, Decí por qué no querés, y uno propio (aunque firmado por todo el grupo), Mi pancha. A fines de enero de 1964, apareció el segundo y último simple grabado por Tanguito con Los Dukes. El disquito incluyó Carnaval carnaval de Ball y Roger, en versión en español de Santos Lipesker, y Maquillada de Freddie Cora.

    Promediando el otoño de ese año, Tanguito se entusiasmó con una posibilidad de hacer una grabación como solista, a partir de un contacto que un nuevo amigo suyo, Horacio Martínez, había logrado en el sello RCA Víctor. Entonces renunció a Los Dukes. Pero no llegó a grabar en ese momento en RCA con el nombre artístico que ya había escogido, Ramsés VII. Lo que sí consiguió, por su amistad con Martinez, fue llegar a un lugar en el comenzaba a cocinarse la música que después se llamaría rock nacional: La Cueva de Pueyrredón.


    La Cueva

    Originalmente llamado La Cueva de Pasarotus -antes habia sido un cabaret, conocido como Jamaica por un tiempo y luego como El Caimán-, el sótano de Pueyrredón 1723 casi Juncal albergaba en el invierno de 1964 a un buen número de músicos de jazz que empezaba a mezclarse con jóvenes de menor edad que traían otra música en sus oídos, el rock'n'roll.

    Desde ese momento y hasta el cierre del local, en 1967, Tanguito compartió muchas noches con personajes como Moris, Javier Martínez, Alejandro Medina, Pipo Lernoud, Sandro, Billy Bond, Litto Nebbia, Miguel Abuelo, Horacio Martínez, Charly Camino, Carlos Mellino. En rigor, La Cueva pasó por distintas etapas. En la última, el grupo fijo que amenizaba el lugar era uno liderado por los rosarinos Litto Nebbia y Ciro Fogliatta, que luego se dio a conocer como Los Gatos.

    Los días 7, 12 y 14 de diciembre de 1966, algunos músicos que frecuentaban La Cueva como Moris, Tanguito y Los Seasons (grupo del que formaban parte Alejandro Medina y Carlos Mellino), se unieron a otros como Bob Vincent y Susana, ante la iniciativa del periodista y poeta Miguel Grinberg, para celebrar una serie de conciertos titulados Aquí, allá y en todas partes, que tuvieron lugar en el Teatro de La Fábula de Agüero 444. En ese espectáculo, Tanguito cantaba, en un inglés sanateado, dos temas ya clásicos del primer rock'n'roll, Tutti frutti de Little Richard, y Perro feroz de Leiber y Stoller, ambos popularizados por Elvis Presley. Grinberg recuerda que Tanguito participó de esta experiencia con interés y responsabilidad, concurriendo a todos los ensayos.

    Aquí podría ubicarse el comienzo de la más feliz etapa de su vida relacionada con la música. Poco después de estos conciertos, en una de las innumerables noches de naufragio del grupo de amigos de La Cueva que terminaban inevitablemente en el bar La Perla de Once, ubicado en Jujuy y Rivadavia, frente a la plaza Miserere,

    El 19 de junio de 1967, Los Gatos grabaron "La Balsa" en una sesión tomada en carácter de prueba por el sello RCA. Anteriormente, el grupo había rendido un primer examen el 27 de abril, con el tema Ayer nomás de Moris y Pipo Lernoud (con letra modificada por Nebbia). El 3 de julio, el sello Vik, subsidiario de RCA, publicó el primer simple de Los Gatos con "La Balsa" y Ayer nomás. Veinte días después se cerró La Cueva, que venía siendo víctima de un despiadado acoso policial, con allanamientos cotidianos.

    El 21 de setiembre, por iniciativa de Pipo Lernoud, se concretó la presentación formal de los hippies de Buenos Aires, en una reunión celebrada en Plaza San Martín. En rigor, se trató de un intento de oficializar de alguna forma la existencia de los pelos largos, para detener la persecución de que ya eran objeto los jóvenes que lo usaban. Esa tarde, Tanguito cantó en el centro de una ronda. Interesados por la colorida novedad, algunos medios periodísticos se dieron por enterados de la existencia de los melenudos porteños. El programa Sábados Circulares que conducía Nicolás Mancera invitó a los hippies alestudio de Canal 13, y así Tanguito pudo cantar varios temas ante las cámaras. Entre ellos, La balsa.


    La princesa dorada

    El 18 de enero de 1968, en días en que "La Balsa" era la canción más difundida y vendida del verano, Tanguito grabó dos temas propios en los estudios RCA, acompañado por la orquesta de Horacio Malvicino. Esos registros -La princesa dorada, escrito en colaboración con Pipo Lernoud, y "El hombre restante", coautoría con Javier Martínez- fueron los únicos que realizó profesionalmente como solista. El 4 de abril fue editado el simple de Ramsés VII por el sello RCA Víctor con los dos temas que Tanguito había grabado en enero. Pero sin apoyo de difusión de la compañía, y sin interés visible de su responsable porque se conociese suficientemente, la edición tuvo poco vuelo y fue un fracaso comercial.

    La caida en picada!!1 

    En ese momento podría ubicarse el final de sus días ..A mediados de 1968, Tanguito tomó contacto con las jeringas y las anfetaminas inyectables. Hasta ese momento sólo había probado pastillas para no dormir y ocasionalmente marihuana. A esa altura de su vida, había cambiado sus amistades. Si bien mantenía cierto contacto con sus viejos compañeros de La Cueva, sus relaciones más estrechas las mantenía con gente que había conocido en el divague en las plazas y en los bares.

    Con los brazos perforados por tantos pinchazos, Tanguito grabó algunas canciones entre 1969 y 1970, en los estudios TNT donde Manal, Moris y Vox Dei, entre otros, estaban registrando sus primeros trabajos para el sello Mandioca conducido por Jorge Alvarez, Pedro Pujó, Rafael López Sánchez y Javier Arroyuelo. Tanguito era parte del staff artistíco de Mandioca en forma tácita. Esos registros fueron hechos sin mayor cuidado con el único acompañamiento de su guitarra acústica, al parecer como boceto para que se pusiera en marcha la producción de un álbum. Pero ese trabajo elaborado nunca se pudo hacer.

    En verdad, Mandioca publicó una canción de aquellas grabadas en TNT por Tanguito, Natural, posiblemente la más lograda en cuanto a la interpretación, que fue incluida en el compilado Pidamos peras a Mandioca que salió a la venta a fines de la primavera de 1970. Este LP también presentaba temas como Elena de Manal, Muchacho de Moris, Niño de color cariño de Alma y Vida, Verdes prados de Billy Bond y Nunca sabrás de Pappo, entre otros.

    Poco significó para Tanguito aquella inclusión en el disco. El vagabundeo y las detenciones fueron cada vez más continuos. La persecución policial fue despiadada con él, y por eso muchas veces sus huesos fueron a dar a la cárcel de Devoto, acusado de contravenir edictos Policiales como los de ebriedad, mendicidad y vagancia, y disturbios en la vía pública.

    Después de una de esas numerosas detenciones, en febrero de 1971, llegó a ser presentado por la división Seguridad Personal de la Policia Federal como cabecilla de una banda de narcotraficantes. En aquellos días comenzó una serie de periódicas reclusiones en la Unidad Penitenciaria del Hospital Borda, donde por otro lado se había puesto en marcha un servicio de atención a drogadictos. Luego de un período de meses tras las rejas, en el que fue sometido a tratamientos con electroshocks y shocks insulínicos que prometían cortar de cuajo el síndrome de abstinencia a las anfetaminas, en mayo de 1972 fue trasladado a la Unidad 13 del mismo centro asistencial, destinada a la internación de enfermos mentales.

    De aquel siniestro lugar, Tanguito se escapó una madrugada. Unas horas después, a las 10.50 de ese día, el 19 de mayo de 1972, murió bajo las ruedas del tren del Ferrocarril San Martín, pocas cuadras antes de la estación Palermo. Era el tren que podría haberlo llevado de regreso a su casa en Caseros City. Ningún diario publicó su muerte.

    En 1973, el sello Talent conducido por Jorge Alvarez y que actuaba como heredero directo de Mandioca, lanzó a la calle el álbum Tango con las desprolijas grabaciones que había hecho Tanguito en TNT.

    En el verano de 1993, junto a otros discos históricos del rock nacional como 30 minutos de vida de Moris, el doble Manal de Manal, Desatormentándonos de Pescado Rabioso y Películas de La Máquina de Hacer Pájaros, apareció Tango en compact disc. La tirada de dos mil emplares se agotó de inmediato.

    Tanguito tocando en la calle!

     

     

    Dicen que era insoportable, que nunca llegó por que no tenía con qué. Otros dicen que estaba rodeado de gente que lo consideraba un genio, pero que apenas tenía un poco de éxito le tiraban la moral al suelo acusándolo de vendido. Las anfetaminas y los picos lo mantenían en pie. Pero nadie era mas libre que él. Las poesías de Tango...no sonaban a hoy, sino a mañana.

     

    Charly García "el loco sabio?"

     

    Charly García


     


    Carlos Alberto García Moreno nació el 23 de octubre de 1951. Es una de las figuras fundamentales de la música contemporánea argentina. Su debut discográfico se produjo en el año 1972, cuando participó del primer disco de Raúl Porchetto, titulado "Cristo Rock".

    Mientras cursaba la escuela secundaria conoció a Carlos Alberto «Nito» Mestre. Junto a él y a Carlos Piegari, Beto Rodríguez y los hermanos Belia formó Sui Generis, que, tras sufrir varias deserciones, quedó convertido en un dúo. Al estilo folk norteamericano, muy de moda en aquella época, grabaron tres discos: "Vida" (1972), "Confesiones de Invierno" (1973) y "Pequeñas Anécdotas sobre las Instituciones". Por diversas razones, el dúo se separa en 1975, no sin antes organizar un recital despedida, durante el cual se registró un álbum doble, "Adiós Sui Generis".

    En 1976 graba un disco con PorSuiGieco, junto a los líderes del rock acústico: Raúl Porchetto, León Gieco, Nito Mestre y María Rosa Yorio.

    La Máquina de Hacer Pájaros es el nombre de su siguiente banda, un proyecto novedoso que orilla el rock sinfónico. En su corta vida tuvo dos discos editados: "La Máquina de Hacer Pájaros" (1976) y "Películas" (1977).

    Entre 1978 y 1982, García lidera Serú Girán, una de las bandas claves en el Rock Nacional. Con esta agrupación editó cinco discos: "Serú Girán" (1978), "La Grasa de las Capitales" (1979), "Bicicleta" (1980), "Peperina" (1981) y "No llores por mí, Argentina" (1982).

    En ese mismo año comenzó su carrera como solista. Raúl de la Torre le encargó la banda de sonido de su película "Pubis Angelical". Simultáneamente, grabó "Yendo de la Cama al Living". Ayudado por la difusión que se le daba en ese momento al Rock Nacional a través de los medios de comunicación (durante la Guerra de Malvinas estaba prohibido pasar música en inglés), el disco tuvo una gran recepción en el público. Canciones antológicas surgieron de él, como por ejemplo "No bombardeen Buenos Aires",

     
     

             En muchos recitales se baja los pantalones y...

     

    Bueno. Es Charly García

    En 1982 dos hechos marcaban la historia del rock en Argentina. Por un lado, la guerra de Malvinas, que provocó la inmediata censura de la música en inglés, logrando que el rock argentino consiguiera el espacio que reclamaba y merecía desde hacía mucho tiempo. Juan Carlos Baglietto fue la sorpresa de 1982, abriéndoles las puertas a músicos del interior postergados hasta el momento por el pulpo porteño.

    El rosarino y su banda -en la que estaban Fito Paez, Silvina Garré y Rúben Goldín- bajaron a Buenos Aires y grabaron Tiempos Difíciles, un disco que los pondría en boca de todos.

    El famoso y polémico Festival de la Solidaridad Latinoamericana confirmó el alcance masivo del rock argentino y sus artistas. La admisión sólo requería de la donación de ropa de abrigo. Los músicos preferían la paz antes que la guerra y su intención era solidarizarse con los soldados que sufrían en Malvinas.

    La apertura política decretada por el Proceso significó el momento de auge de la canción contestataria. Y era lógico. El gobierno de facto había silenciado muchos sentimientos y la gente estaba ávida de escuchar, 
     


     

     
    Me Falta tiempo para concluir!!
     

     

    No es sólo rock and roll

    Llega "Shine a Light", filme del director de "Los infiltrados" sobre un show de los Rolling Stones. Y no es el único.

    Por:  Chris Lee
    Fuente: LOS ANGELES TIMES PARA CLARIN
     

     
     

    ESTRELLAS LOS STONES Y SCORSESE PRESENTAN EL FILME. HOY SE VE EN EL BAFICI Y MAÑANA SE ESTRENA. 

    Roling Stone